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22:50h. Viernes, 15 de noviembre de 2019

Desde que fui nombrado presidente del consejo de administración de Cexma, todo ha sido un camino tortuoso, difícil y cargado más de contenido político que de otra cosa.

Desde un principio, fui consciente de las limitaciones ejecutivas que tenía este órgano y de lo realmente poco que se puede hacer desde él. No obstante, asumí la presidencia con una serie de objetivos a cumplir.

En primer lugar, que no hubiera despidos en la plantilla tanto en la televisión como en la radio. Y en segundo lugar, que los trabajadores pudieran firmar el convenio colectivo que llevaban meses negociando, que aumentara la producción propia en el canal y que las adjudicaciones se hicieran por contratos públicos y no de forma discrecional.

Lo mejor de todo, es que todos los objetivos han sido cumplidos y aunque parezcan banales, os aseguro que no lo son. Es evidente, que se han podido hacer más cosas, seguro que sí, no lo dudo, pero con los "mimbres" que había es lo más que se podía hacer, so pena de 'romper la baraja' y salir tarifando en todo, cosa que no me parece justa para con la gente que depositó su confianza en nosotros.

Ahora, 'a toro pasado', las cosas parecen verse de otra manera, pero desde dentro hemos seguido actuando acorde a la ley y cumpliendo nuestro cometido. Y paso a detallar algunas cuestiones que deberíamos aclarar y tener presente.

El artículo 12 de la ley que regula la Cexma, dice sobre el director/a general, que “será elegido por la Asamblea de Extremadura, por mayoría de las tres quintas partes de los miembros de la Cámara, a propuesta del Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura. El Director General elegido será nombrado por el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura”.

Asimismo, especifica que “el director general cesará por los siguientes motivos: imposibilidad física o enfermedad superior en duración a seis meses continuos; incompetencia manifiesta o actuación contraria a los criterios, principios u objetivos que rigen esta Ley, y condena mediante sentencia firme por delito doloso”, dice textualmente la ley.

Asimismo especifica que el mandato del director general será de cinco años, que el director general cesante continuará en su cargo hasta la designación del nuevo y que asistirá con voz y voto a las reuniones del consejo de administración, excepto cuando se traten puntos del orden del día que le afecten personalmente.

¿Qué conclusiones pueden extraerse de todo esto? La primera es que aunque el equipo de gobierno cese y la Asamblea se disuelva, la dirección general sigue funcionando, no en funciones, sino con toda su entidad y capacidad jurídica.

Esta ley es de 2008, época en que el Sr. Fernández Vara tenía mayoría absoluta en el Gobierno de Extremadura. Por lo tanto, todos aquellos que dicen que la actual directora está en funciones, o bien desconocen la ley o bien tratan de hacer una interpretación torticera de la misma.  

La segunda, que se deriva de la primera, es que sea perfectamente legal que la dirección proponga la renovación del concurso de contenidos televisivos para dar continuidad al proyecto de televisión de Canal Extremadura y a sus contenidos. Y como eso es competencia de la dirección, que no del consejo, es obvio que al no ser competente el consejo, no es necesario ni vinculante su pronunciamiento.

Aún así, en el anterior consejo se incluyó como punto del orden del día, la propuesta de paralización del concurso, propuesta que había sido registrada por tres consejeros del Psoe, que conociendo que todo lo realizado se ajustaba a la legalidad su única finalidad era hacer bronca, bulla, daño, a los miembros del consejo, especialmente al presidente, obligando a que del consejo emanara una resolución de la que no era competente.

¿Cuál es la razón oculta de todo esto? ¿Se trata de una defensa de los trabajadores o mejor de un ataque a Izquierda Unida? ¿Porqué criticar un concurso cuando el principal valedor de ellos ha sido el propio Psoe? ¿Porqué una ley que sirvió en la época de gobierno de Fernández Vara ahora no sirve? ¿Buscamos la pluralidad o buscamos otra cosa? O simplemente, se trata de una conversión al estilo de “Saulo de Tarso”.

Excesivas dudas y excesivo malestar es el que algunos se han encargado de generar.

No sé que ocurrirá en esta nueva etapa de Canal Extremadura. No sé cuales serán los indicadores de audiencia y cual será el nivel de malestar o bienestar de los trabajadores.

Yo sí sé lo que me ha tocado hacer y que saldré con la cabeza bien alta, sabiendo que en alguna cosa hemos contribuido, mal que a algunos, incluso los interesados, les cueste reconocer.

No puedo decir que el consejo de administración haya sido un camino de rosas, tampoco de espinas.

Para los que crean que estar en un consejo y ser el presidente da mucho prestigio, poder y remuneración económica, les invito a que se lean la Ley 3/2008 de 16 de junio y descubran todos los secretos del cargo.

Y por cierto, una reunión al mes y una remuneración de 250 euros. Yo de eso, no me quejo.

Salud y Buenos alimentos.