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22:43h. Viernes, 15 de noviembre de 2019
Izquierda Unida (IU) es un movimiento político y social español formado en 1986.
Izquierda Unida (IU) es un movimiento político y social español formado en 1986.

Que la situación política está cambiando, eso no hay quien lo dude. Que parece existir una “pequeña revolución” en el mundo de los partidos políticos, tampoco lo dudo.

Pero que lo que ocurre es muy novedoso, eso ya me cuesta mucho asimilarlo. No creo que haya nada nuevo bajo este sol. En el fondo, desde Atenas y Roma, pocas cosas hay nuevas en el mundo de la política.

Hace años, allá por el año 86, se creó un “movimiento político y social" en nuestro país, al que se le llamó Izquierda Unida. Si miramos en la red, en la Wikipedia, encontramos lo siguiente: “Izquierda Unida (IU) es un movimiento político y social español formado en 1986 e inscrito como federación en el Registro de Partidos Políticos desde noviembre de 1992.5 Su objetivo es la transformación social hacia un sistema socialista democrático, fundamentado en los principios de justicia, igualdad y solidaridad y organizado conforme a un Estado laico, federal y republicano.

Estos postulados, que algunos nos creímos desde su fundación, siguen siendo para muchos válidos y necesarios en este país. La gente de IU siempre hemos tenido algo diferente a los de otros partidos. Imagino que los otros dirán lo mismo, pero es evidente que uno se junta con los suyos, con los de su ralea.

Desde un principio, sabíamos que emprendíamos un camino difícil. Ser un movimiento político social significa tratar de convivir con las diferencias, buscando siempre lo que nos une y no lo que nos separa.

En este tránsito, siempre hay quien no entiende bien las reglas y busca someter a los demás, ningunear, buscar su cuota de poder y sobre todo tener todo bajo control.

Tristemente, esa ha sido la historia de Izquierda Unida desde un principio. Pero la ventaja es que siempre hemos tenido soñadores, gente con capacidad de Ilusionar, gente con ideas, con propuestas y con ganas de transformar esta sociedad y caminar hacia un socialismo democrático, con todo lo que ello conlleva.

En este viaje, a muchos compañeros y compañeras se les ha hecho un infierno el paseo, y al final no soportaron la presión y acabaron marchándose. Unos han seguido en la vida política, como Rosa Aguilar, Inés Sabanés, Tania Sánchez, etcétera, y otros continuaron su camino desde el activismo social, ecológico, educativo u otros quehaceres. Podría poner algún ejemplo cercano o muy cercano, pero sin su consentimiento no me atrevo.

Y tristemente está es la realidad de Izquierda Unida.

En todo caso, somos muchos los que pensamos que este movimiento político social se dotó en su día de unas normas de funcionamiento, que podrán ser más o menos buenas, pero son las nuestras y que, por supuesto habrá que respetar hasta que se cambien.

Somos muchos los que seguimos pensando que las cosas se hacen mejor desde dentro que marchándose fuera.

Somos muchos los que seguimos pensando que las cosas se hacen mejor desde dentro que marchándose fuera y eso que, a veces, entran ganas de tirar la toalla; que esta sociedad necesita una Izquierda Unida que sea, como hasta ahora, la avanzadilla en muchas ideas, propuestas y acciones. Trabajando así difícilmente nos van a tumbar.

Siempre se ha dicho que si Izquierda Unida desapareciera, habría que volver a inventarla, yo no creo que sea ahora el momento de matar a IU, no creo que otras fuerzas políticas estén ocupando el espacio de IU, más bien tengo la impresión que el PSOE se desmorona y se reinventa en otra u otras fuerzas.

Reconozco que en IU tenemos que tener amplitud de miras hacia el futuro, creando nuevos espacios y configurando frentes amplios, pero sin olvidar nuestros orígenes, nuestras diferencias internas, nuestros descalabros y sinsabores, y también los incontables aciertos que hemos tenido.

Nuestro principal problema sigue estando en nosotros mismos, en nuestra falta de respeto interno y nuestra actitud cainita para con nosotros, así se hace difícil caminar juntos.

Un buen ejemplo es la lección que ha dado IU Extremadura en esta legislatura, seguramente la más complicada en la historia de esta formación política.

Algunos no sólo no han respetado una decisión que se tomó democráticamente sino que se han dedicado, desde un principio, a entorpecer todas y cada una de las decisiones que se han ido tomando en este tiempo. Así se hace complicado trabajar juntos.

No hicimos otra cosa que cumplir con el mandato de nuestros afiliados y trabajar por y para los extremeños, sin miedo, y sin ser ni muleta ni bastón de nadie. Manteniendo como un tesoro la confianza que nos dieron nuestros votantes. Reconocemos las 'Opas hostiles' que nos lanzan desde fuera pero no vemos las 'Opas internas' que nos lanzamos.

Ahora es el momento de pensar qué queremos, pero se va a hacer difícil emprender un viaje con gente que se ha dedicado a poner palos en las ruedas. Tocará hacer un ejercicio de buena voluntad y continuar o hacer una catarsis, provocar cambios y renacer. Difícil trabajo el nuestro.

Por mi parte, entro en un breve periodo de reflexión política y ya veremos qué hacemos.

¡Salud y buenos alimentos!