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23:57h. Viernes, 15 de noviembre de 2019

Aprendí el significado de la palabra gratitud escuchando a mi tío Elías Diéguez Luengo cuando, una vez, en un discurso sobre doña Margarita de Iturralde, a quien yo siempre llamé 'doña Gratitud', por aquello de su estatua, le oí decir que “De plata tenía el pelo y de oro el corazón”.

Hace poco tiempo, ha habdio un pleno municipal en el que se ha procedido a la cesión temporal de una instalaciones a la asociación Aspace. Dichas instalaciones corresponden al lugar donde desde hace más de treinta años la asociación Aspyam venía desarrollando su actividad.

Por motivos personales no pude acudir a ese pleno y por lo tanto, no pude expresar lo que tanto IU opina al respecto como lo que yo como persona tengo de opinión.

Vaya por delante nuestra satisfacción porque nuestra ciudad vuelva a contar con la prestación de un servicio para personas con discapacidad.

En una época de recortes y externalizaciones de servicios, que haya al menos uno que no se pierda es una buena noticia. En este sentido, nos alegramos por el esfuerzo y el trabajo realizado.

Deseamos toda la suerte del mundo y el acierto a la nueva asociación y que los usuarios puedan cuanto antes disfrutar de sus talleres y actividades.

Aspace debe ser consciente que se convierte en heredera de una asociación pionera en el trabajo con personas con discapacidad. Su predecesora, Aspyam, que ha contado con un triste final, ha sido uno de los referentes de nuestra comunidad autónoma en el trabajo y el desarrollo de actividades.

Son innumerables los profesionales, de altísima calidad, que han pasado por sus aulas, y por supuesto sus usuarios han sido lo mejor que ha habido en la historia de la asociación. Aspace debe ser consciente de la herencia que recibe y de lo que Aspyam ha significado en Trujillo.

Sé bien lo que digo, no en vano me tocó la peor parte de la historia de Aspyam, pero ello no me hacer dejar de ver todo lo bueno y positivo que ha habido en esa casa. Aunque el final fuera doloroso, triste y nos tocara, a los que formábamos una de las últimas direcciones, tomar las decisiones más duras, ello no impide reconocer ni el trabajo de los profesionales, ni la gran historia que encierra una asociación como Aspyam.

Desde los primeros tiempo con Susi y Narciso a la cabeza, con Miguel Paredes, Mellado, Juan Antonio... y tantos y tantos, hasta los últimos con Sisi, Emi, Sole, etcétera. Con Ana Cancho, como eterna trabajadora y gran conocedora de los usuarios de Trujillo y comarca, y tantos otros profesionales, todos hemos tenido una idea clara: nuestro centro y nuestros usuarios por encima de todo.

Al final no pudo ser y la realidad económica y financiera nos superó. !Qué pena!

Esperamos que Aspace sepa gestionar bien tanto el capital físico y financiero, necesario para el buen funcionamiento, como el capital humano, tan necesario en este tipo de centros.

Para mí, personalmente, no ha sido nada fácil. Ha sido triste, muy triste, ver cómo los sueños de muchos se venían abajo y, día a día, las medidas que se buscaban no dejaban de ser meros paliativos que no llegaban a buen puerto.

Ahora, no es momento de buscar culpables. Yo asumo la cuota que me corresponda; no tengo problema en ello. Tan sólo tengo gratitud por el tiempo, el esfuerzo y el trabajo que invertí en mi asociación, a la que llegué de la mano de buenas personas que creían en lo que hacían.

Ahora, es el momento de aceptar la solución dada y recuperar para Trujillo un servicio que había perdido.

Bienvenido sea Aspace; mucha suerte en la gestión, en el trabajo y en el esmero que debéis poner. Los usuarios se lo merecen y esta ciudad conoce bien como hay que tratar y trabajar con ese colectivo.

Que os vaya bien, que acertéis en vuestras decisiones y recuperéis la ilusión perdida; que no despreciéis el conocimiento y trabajo de muchos buenos profesionales que hay en Trujillo y que seáis un referente para esta ciudad y su comarca.

Por lo que respecta a Aspyam, aún quedan flecos para proceder a liquidar, cerrar, revivir, o resucitar la asociación. El testigo se lo pasó a otras personas que ahora deberán asumir la responsabilidad de lo que quieran hacer.

Salud y Buenos alimentos.