Buscar
22:59h. Viernes, 15 de noviembre de 2019
Foto de El PAIS.
Foto de El PAIS.

El título ya sé que no es nada original. Como habrán averiguado, se trata de una estrofa de una canción de Mecano cuyo título es “Me cuesta tanto olvidarte”, pero como comprenderán a mi lo que me gusta es el juego de palabras, por aquello de “Rato”.

Hoy nos hemos levantado todos un poco sobrecogidos, tanto los que nunca nos gustó la forma de proceder de este señor, aunque hay que reconocer que, en su momento, tuvo para algunos actuaciones brillantes que pusieron cierto 'orden' en nuestra economía, como aquellos que siempre lo han considerado un 'gurú' de las finanzas.

A mí, la figura de este señor me recuerda un poco a la de Mario Conde. No tanto su figura sino más bien el modo de proceder que se ha tenido para con él. Si este país hizo 'Doctor Honoris Causa' a Mario Conde, a Rodrigo Rato le hicimos ministro de Economía y casi presidente del Gobierno. Ya sé que no es lo mismo, pero, en definitiva, hemos reconocido el proceder de personas que, a la larga, han demostrado no corresponder del todo bien con el reconocimiento mostrado hacia él.

Recordemos que los inicios de la fortuna de este señor se fraguaron con la venta de la cadena de emisoras Rato y que, después de varias fusiones, culminaron en la actual Onda Cero.

No seré yo quien entre a evaluar, o mejor dicho, a enjuiciar al señor Rato, para ello está la Justicia y esperemos que actúe con contundencia y rapidez. Solamente me sorprendo por las noticias que se emiten y me hacen reflexionar sobre la avaricia del ser humano: cuán buena razón es esa de que “cuanto más se tiene más se quiere tener”.

No creo que el tren de vida de este señor o sus necesidades básicas, le obligaran a delinquir, robar o apropiarse indebidamente de aquello que no es suyo. No parece lógico de quien lo ha sido todo o casi todo en la Economía, ejemplo y referente para muchos estudiantes de Economía, al menos de los de mi promoción. A todos ellos, a los que creyeron que la economía era lo que propugnaban Rodrigo Rato o Mario Conde, “les compadezco”, sus mitos se les van cayendo.

No haré lo que en su día hicieron muchos de ellos, que fue menospreciar a los que reclamábamos como referente a José Luis Sampedro; ni diré de ellos los apelativos que nos brindaban. Sólo diré que mis mitos siguen en pié y lo serán por muchos años.

En todo caso, me alegro de que la justicia funcione, el sistema funcione y la causa siga su ritmo, aunque estemos en periodo pre electotal y siempre hayamos tenido la impresión de que este es un tiempo en el que parece que nada funciona o que todo se hace con vistas electoralistas.

Por cierto, sobre la foto del policía tratando de entrar en el vehículo al señor Rato no creo que sea para armar tanta polémica. En el fondo, el buen policía sólo trataba de ayudar a que no se diera un coscorrón en la cabeza, no sea que tanta inteligencia se le mueva y nos recomiende privatizar alguna cosa más. Y eso que ya nos quedan cada vez menos.

¡Salud y buenos alimentos!