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04:35h. Viernes, 20 de Octubre de 2017
Como todos y todas comprenderán no se trata de que algo huela mal en Dinamarca, pais que no tengo el gusto de conocer y que me encantaría. El título es una de esas frases hechas, que todos conocemos bien su significado. La frase proviene de la maravillosa obra de Shakespeare, “Hamlet”, que le decía el fiel Marcelo a Horacio y al propio Hamlet.

Como todos y todas comprenderán no se trata de que algo huela mal en Dinamarca, pais que no tengo el gusto de conocer y que me encantaría. El título es una de esas frases hechas, que todos conocemos bien su significado. La frase proviene de la maravillosa obra de Shakespeare, “Hamlet”, que le decía el fiel Marcelo a Horacio y al propio Hamlet.

Esto es lo que uno siente o percibe cuando analiza la realidad actual, tenemos la sensación de que algo está oliendo mal, muy mal. Democracias que parecen de mentira, sistemas financieros que no hacen sino acaparar recursos públicos, políticos que devoran dineros como si fueran máquinas de triturar papeles, famosos que se ganan sus cuartos mediante el insulto y la calumnia a otros famosos, o a otros que pretenden serlo gracias a estas prácticas. Y para remate miembros de la realeza imputados en casos graves y que para colmo de males, sufren de “priapismo”, por aquello de estar siempre “en Palma dos”. ¡Vergonzoso!

El grave problema de todo esto, es que metemos en el mismo saco a toda la gente, y tendemos a pensar que todos actúan o actuamos de la misma manera. Me niego a aceptar que todos los políticos seamos iguales, al igual que no todos los empresarios son iguales,o todos los periodistas, médicos, etcétera. En mi corta andadura política he conocido gente estupenda, que está en esto por echar una mano, por hacer cosas, por poner su tiempo, sus conocimientos, y en algunas ocasiones hasta su dinero, al servicio de los demás, y no para enriquecerse, tanto en el mundo de la política como en otros ámbitos.

En todo caso, comparto con la mayoría de los ciudadanos este hartazgo y esta saturación que tenemos, cuando día tras día no dejan de aparecer casos de corrupción, política, empresarial, profesional, etcétera. Y mientras esto ocurre, este país sigue con una de las tasas de desempleo más escandalosas que existen no ya en Europa, sino en el mundo.

Por triste que parezca, a final va a ser la necesidad la que va a hacernos aprender, y digo triste porque para aquellos que creemos que la educación, la formación, la política y el consenso deben ser los motores que muevan el mundo, al final nos damos cuenta de que la necesidad agudiza el ingenio y nos hace superar las crisis a las que nos enfrentamos. Sin embargo, aunque hacer de la necesidad virtud no debe ser malo, no hacer de la formación continúa una virtud se me antoja algo malísimo. Por eso sigo y seguiré recomendando que en estos momentos tan complicados, lo mejor que uno puede hacer es no perder la alegría, recuperar la esperanza y seguir formándose, que siempre tendrá futuro.

No quiero terminar esta colaboración sin acordarme de aquellos que desde sus muros de facebook han pretendido calumniarme argumentando que soy “amiguete” de Pedro Escobar y que por eso seré miembro en el Consejo de Administración de la Corporación Extremeña de Medios Audiovisuales (CEXMA). Y sí, soy no “amiguete” sino AMIGO de Pedro Escobar y cuento con el apoyo de la mayoría de los compañeros y compañeras del consejo político de IU Extremadura, no accedo a este cargo (sin remuneración) a través de algún concurso o traje que se me pueda hacer a medida, como a otros, ni a cambio de favores prestados a nadie. Mi elección ha sido clara y transparente, y en ello ni me va la vida ni tampoco mi bolsillo. En esto nada huele a podrido

Salud y buenos alimentos.