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08:25h. Miércoles, 22 de Mayo de 2019

En Trujillo se dan cita cientos de autocaravanas  para disfrutar de los paisajes urbanos y naturales.

Se dan cita ojeadores de pájaros llegados de todo el mundo. Se dan cita amigos que hace años no se ven. Se dan cita gente que ha decidido celebrar aquí su boda... ¿y?

Se les recibe con las señales de tráfico llenas de hollín y no se ven las direcciones, con las entradas a la ciudad llenas de basura, con las rotondas abandonadas y llenas de inmundicia, con las farolas fundidas, el asfalto impracticable, la señalización del suelo borrada y la ciudad llena de agujeros por todas partes porque se reparan las calles con una pareja de voluntarios, con cubo de cemento en ristre, una escoba con la que sacuden agua y tablones para cubrir las 'ñapas'.

En la Plaza, eso sí, se aparca como nunca y a todos estos que se dan cita en la ciudad les extraña y no entienden cómo este monumento no está protegido.

Ya ven. La Corporación, que está llena de ideas, todas confusas.