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07:35h. Miércoles, 22 de Mayo de 2019

Es "facilísimo" aparcar en Trujillo. Se incita a la gente a que venga a la ciudad con toda suerte de reclamos, y la cosa del aparcamiento es patética. Pinta que pinta de rayas amarillas, coloca que coloca bolardos que no funcionan, que se los llevan por delante, que estropean coches, o lesionan viandantes y lo mejor: policía de mano rápida para poner multas al desgraciado que se le ocurre coger el coche para algo.

Eso sí: en la plaza se puede aparcar sin problema. Está permanentemente invadida de coches con unas u otras justificaciones; los vigilantes no dan a basto y la policía no aparece por allí si no es para colocar vallas a su entender.

Donde se pueden dejar los coches no lo permiten, donde se puede aparcar está a una distancia inasumible para personas de determinada edad, lo que debería ser público es privado... ¿Sigo?

Como el alcalde no tiene coche ni sabe conducir, le da lo mismo.

Todo igual.