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19:57h. Lunes, 25 de Marzo de 2019

El arca de los caudales

Junto al arca en la que se custodiaban los documentos, el concejo de Trujillo contaba con otra potente arca en la que el mayordomo, responsable de administrar los ingresos municipales, mantenía a salvo los caudales de propios que le permitían hacer frente a los pagos ordenados desde el concejo.

Elecciones en Huertas de la Magdalena

Desde la época medieval, los núcleos de población repartidos por el amplio territorio que constituye el alfoz de Trujillo tuvieron una desigual consideración y desarrollo demográfico. Muchos de ellos se constituyeron en concejos disfrutando de una cierta autonomía respecto de la ciudad cabecera.

Despachando pobres

En ocasiones, al sacar un documento del arca se aferran a nuestras manos pequeños retazos de otros que desean salir, que esperan que nuestra curiosidad les rescate del aparente olvido en que se encuentran. De este modo, recuperan su propia vida y su aliento porque nos arrastran a la búsqueda de aquellas historias que nos sugieren y nos hacen entrever.

Armas, juegos, rufianes y señales

La figura del corregidor, que encabeza las reuniones de los ayuntamientos trujillanos en buena parte de su historia, representa la plasmación de la política intervencionista de la Corona en la administración local. En la ciudad, el corregidor encarna los intereses y directrices marcadas por la Corona y, en el caso de Trujillo, intenta -aunque no siempre lo consigue- acercar las posturas en ocasiones contrapuestas que surgen con frecuencia en el seno del concejo.

Martín Muñoz, Pregonero

Escuchamos en otro momento la voz del pregonero que, precedido de la música, hizo saber a los trujillanos la aprobación de sus ordenanzas. Su voz es la voz del concejo. A través de él los trujillanos conocen los acuerdos más importantes que el ayuntamiento toma y será quien dará a conocer los arrendamientos que la ciudad realiza de sus distintas rentas y bienes de propios.