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10:54h. Sábado, 27 de Mayo de 2017

Decente, con hábito y golilla

Dice el refrán que “El hábito no hace al monje”, especialmente si el que lo lleva no lo es. Pero parece indudable que, como elemento distintivo, lo identifica o al menos manifiesta con él ante los demás su pertenencia y compromiso con unas creencias.

En manos de médicos y cirujanos

Trujillo siempre realizó y soportó importantes gastos en tiempos de paz y de guerra, en tiempos de bonanza y penuria.

Cocina conventual, cocina real

El camino militar que desde Madrid conduce a la plaza fuerte de Badajoz tuvo siempre en Trujillo una de sus paradas casi obligadas. A lo largo de siglos la ciudad vio llegar tropas que desde la frontera volvían de nuevo a la corte o que, en sentido contrario, se dirigían al generalmente conflictivo frente de la Raya.

Cartas iban y venían

Escudriñar en el arca en ocasiones depara sorpresas de muy diferente signo. Guarda, bajo tres llaves, documentos siempre valiosos para el concejo, la ciudad y sus ciudadanos.

Primera línea de autobuses de España: Cáceres a Trujillo

En la España de 1900, el automóvil iniciaba tímidamente su historia en nuestro país, aunque ya se producía en número importante en otros países europeos y en EEUU. Y en esa historia, los extremeños decidimos apostar por la velocidad.

Subasta de San Andrés

San Andres

Las ciudades no serán sino construcciones sociales realizadas a lo largo del tiempo. En ellas se reflejan el devenir de la historia, los grandes y pequeños acontecimientos, los tiempos de abundancia y penuria, los de enfrentamiento y paz.

Obras en el castillo

La situación de dominio de Trujillo sobre su entorno hará de sus elementos defensivos piezas clave en su configuración como núcleo urbano y el carácter militar es el que prima en la mayor parte del período medieval.

El puente de Palmas, el puente de todos

Siempre los puentes sirvieron para unir, para restañar heridas y costuras en los territorios que los ríos parecían abrir y sangrar.

El abecedario del Archivo

Todo aquello que aconteció en pueblos y ciudades se ha conservado y trasladado a otras generaciones en forma de hábitos y costumbres, en canciones y leyendas, en dichos y pareceres orales.

Sebastián de la Torre, campanero

La evocación, recuerdo o añoranza del sonido de las campanas tiene las más de las veces un componente religiosos de vida y muerte, de celebración o tristeza. Pero hubo un tiempo en el que otras campanas dieron a conocer otra historia en la ciudad.

Nacido en Viernes Santo

El Viernes Santo, que fué 8 de Abril, estuvo la reina á las procesiones y á casi todos los oficios de las Tinieblas. Aunque sentía alguna molestia, disimulaba, porque tampoco se creía en el término, sino para el 15 ó 20 del mes; mas, como las mujeres son buenas aritméticas en el pagar del crédito como en el cobrar del débito, la cuenta no quiso mentir”.

Lobos y zorras a buen precio

A lo largo del tiempo, siempre ha habido animales a los que hemos ido cargando de atributos humanos. Aparecen en cuentos y fábulas y en ellos reflejamos virtudes y desafectos humanos, cuando su comportamiento es simple y llanamente animal.

Voto por los toros

El papa Pío V subió a los altares en 1710, sin embargo, durante algunos años podemos decir que no fue precisamente “santo” de la devoción de los españoles, porque este papa, al que se ha reconocido como bueno y digno, austero y de buenas costumbres, pretendió terminar, nada más y nada menos, con una de las tradiciones más arraigadas en estos reinos, los toros.

Trujillo y Madrigalejo, días de fiesta y lutos

En Madrigalejo, un lugar de la tierra de Trujillo, hace 500 años sucedió algo que hoy les convoca a fiestas y celebraciones para las que muchas personas han estado trabajando con ilusión y ahínco durante los últimos años. Porque fue en Madrigalejo donde el rey Fernando, el Católico, concluyó vida y viaje.

El reloj del arrabal

A las puertas de la iglesia de San Martín, y ante el regimiento de la ciudad, el 20 de enero de 1534, el licenciado Luis Pérez de Palencia presentaba la carta de su nombramiento como juez de residencia de Trujillo.

¡Oíd, oíd, oíd… Que se limpien las fuentes!

Encaramado y encastillado en lo más alto del berrocal granítico, Trujillo no cuenta con cursos de agua que puedan abastecer a sus habitantes. Su posición defensiva y de vigía en la penillanura le alejó de un recurso tan básico como necesario.

Varear la bellota

El tiempo de otoño se anunciaba en múltiples referencias. Las hormigas volanderas habían salido e inundaban las calles y los campos.

Marcado por Trujillo

El arca está llena, repleta de historias que rescatar, de temas que investigar, de nombres que descubrir. Por ello siempre nos emociona leer el resultado del trabajo concienzudo de quienes, con su buen hacer como investigadores, nos abren pequeñas o grandes ventanas al arca, que no hacen sino confirmarnos la riqueza de lo que contiene.

Con zapatos nuevos

Volvieron los romeros de festejar en Guadalupe la fiesta de la Natividad de la Virgen. Los monjes les dieron cobijo y comida a aquellos que lo necesitaron. Rezaron ante la Virgen morena de las Villuercas y al retornar a sus casas, algunos enseñan sus nuevos zapatos.

Agua clara y limpia

En Trujillo, el agua fue siempre objeto de atención e interés. Siempre el agua fue necesaria para beber y vivir, para regar los huertos, para poder encontrar peces que vender en el mercado y abrevaderos para saciar la sed del ganado.