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01:38h. Miércoles, 26 de Julio de 2017
Clara Peeters. Mesa con mantel, salero, taza dorada, pastel, jarra, plato de porcelana con aceitunas y aves asadas. Óleo sobre tabla. c. 1611. Museo Nacional del Prado.
Clara Peeters. Mesa con mantel, salero, taza dorada, pastel, jarra, plato de porcelana con aceitunas y aves asadas. Óleo sobre tabla. c. 1611. Museo Nacional del Prado.

El camino militar que desde Madrid conduce a la plaza fuerte de Badajoz tuvo siempre en Trujillo una de sus paradas casi obligadas. A lo largo de siglos la ciudad vio llegar tropas que desde la frontera volvían de nuevo a la corte o que, en sentido contrario, se dirigían al generalmente conflictivo frente de la Raya.

Pocas veces fueron recibidas esas tropas con alegría puesto que su paso supuso siempre enormes gastos y en múltiples ocasiones alborotos y conflictos.

Pero Trujillo hubo de recibir, acoger y hospedar a cuantas compañías y batallones anunciaron su llegada y disponer de todo aquello que seguro sería exigido.

En 1663, el mayordomo Miguel Quílez proporciona al capitán Féliz Pardo de la Vega las 6 fanegas y media de cebada que requieren los caballos de su compañía. Su estancia en la ciudad, cuando está terminando el mes de julio, tiene un claro motivo. Esperan al “Capitán General de la Conquista de Portugal”, Su Alteza don Juan José de Austria. Vuelve a la Corte desde Badajoz tras la importante derrota de las tropas a su mando en la batalla de Ameixial el 8 de junio y la pérdida de la plaza de Évora, recuperada por el ejército portugués el 24 de junio.

Apenas unas líneas dan cuenta, en el ayuntamiento extraordinario del 29 de junio, de la importante visita que estaba próxima a llegar.

Notizia de que S.A. pasa por esta ziudad. El señor correxidor y alcalde mayor dio quenta a la ziudad que S.A. el serenísimo señor don Juan de Austria a de llegar aquí mañana, que viene del exército y pasa a Madrid por la posta, que la çiudad acuerde lo que se a de hazer con S.A.=

La ziudad acuerda que en forma se le visite a S.A. dando la bien venida[1]

Nada aclaran las actas de tal recibimiento ni de cómo ni quién visitó a don Juan, ni si hubo de serle preparado hospedaje ni cuál fue la residencia elegida. Ni siquiera, como en otras muchas ocasiones en que la calidad del visitante así lo requería, se nombraron comisarios entre los regidores para que dispusieran todo lo que tal recibimiento requiriese.

Parecería por las actas que don Juan José de Austria pasó por nuestra ciudad sin apenas detenerse, y puede que así fuera, pero el arca nos deja claro algo: cenó en Trujillo.

Porque el arca nos permite conocer no solo que tan ilustre visitante estuvo en nuestra ciudad sino también que la ciudad le agasajó con una estupenda cena que disfrutó en la Piedad a la luz de las velas en una noche de verano.

Todo debió hacerse con prisa. Las noticias de su llegada se recibieron el día anterior y fue el mayordomo, Miguel Quílez, quien parece que tuvo a su cargo la tarea de ofrecer a Su Alteza platos y vinos dignos de su alta alcurnia. Cuando presenta los gastos que tal cena ocasionó, descubrimos que fueron manos femeninas las que prepararon el menú que don Juan José y su séquito degustó en la Piedad. Junto a la panadera Inés González, que tuvo listos los 24 panes que acompañaron a las viandas, los conventos trujillanos ofrecieron lo mejor de sus cocinas.

En la noche del 30 de julio de 1663, en la Piedad, se disfrutó de un ágape con recetas que hoy el arca casi nos permite saborear.


1663, agosto 8. Trujillo

Carta quenta de lo que se gastó en la cena que mandó V.S. se previniese para el lunes que se contaron 30 de julio que es quando S. A. el serenísimo señor D. Juan de Austria pasó por esta çiudad a la villa de Madrid, que el gasto es el siguiente.


Ensalada Real, dos fuentes. Santa Clara

De lechugas y demás berduras, dos reales

De una panilla de açeite diez quartos

De media libra de almendras, dos reales y medio

De una libra de alcaparras, dos reales y medio

De calabaçate media libra, tres reales y medio

De una libra de azúcar, çinco reales

De media libra de anises, quatro reales

De doçe panes de plata, real y medio


Doze pollos rellenos y jigotes [2]

De los doçe pollos, a tres reales, treinta y seis reales

De quatro gallinas para el jigote, las dos a seis reales y las otras a veinte reales

De ocho libras de carnero para el jigote y rellenos, a doce quartos

De dos libras de jamón para dichos jigotes y rellenos, a tres reales la libra

De media onça de clabo y media de canela y açafrán, setenta y dos quartos

De media libra de almendras para los rellenos, diez y nuebe quartos

De un quarterón de azúcar, diez quartos

De los diez y ocho güebos que se echaron en los rellenos, a ocho mrs.

De los conejos, seis reales


Roscas de San Pedro

De las dos roscas que hicieron en San Pedro, de las doçe libras de carnero que las ymbié y dos libras de jamón y los demás recados que pusieron, nobenta y nuebe reales y medio y quatro que se dieron a las demandaderas, por el trabajo de llebar los recados y roscas a la Piedad, que todo monta çiento y tres reales y medio


Empanadas de tencas

De pan y vino que se dio a los pescadores y queso, doçe reales

De tres libras de arina para las empanadas, diez y ocho quartos

De tres panillas de aceite para las empanadas

De coçerlas, seis quartos
 

Dos costradas [3] en Santa María

Di al convento de Santa María ocho libras de jamón para las dos costradas, que costó a tres reales la libra, y en dicho convento llebaron sesenta y ocho reales de los demás recados que con los quatro que se dieron a las demandaderas, por el trabajo y llebarlas a la Piedad monta todo nobenta y seis reales


Dos fuentes de rajuelas. San Miguel

De quatro libras de açúcar a çinco reales, veinte reales

De quatro libras de almendras a quatro reales y medio, diez y ocho reales

De quatro panillas de azeite, quarenta quartos

De tres panes de arina, diez y ocho quartos

De media azumbre de miel, quatro reales

De la criada que lo machó y de las que lo llebaron a la Piedad, quatro reales


Dos fuentes de manjar blanco,[4] Santa Clara

De dos gallinas, treçe reales

De seis libras de azúcar a çinco reales, treinta reales

De olor, quatro reales

De leche, arroz, panes de oro y pastillas de ámbar, diez reales


Dos tortas. Santa Clara

De dos libras de almendras, diez reales

De dos libras de conserba, doce reales

De tres libras de azúcar, quinçe reales

De media onça de canela, dos reales 68

De treinta y dos güebos, a ocho mrs.

De tres demandaderas, de llebarles los recados y a la Piedad las ensaladas, manjar blanco y tortas, a todas siete reales                                         

De las dos cajas de Santa Clara a veinte y ocho reales, çinquenta y seis

De queso y açeitunas, treinta y çinco quartos

De vino blanco para los jigotes y çena, dos azumbres [5] y medio

De seis azumbres de bino tinto, a treinta y dos quartos
 

Limonadas

De una onça de canela, quatro reales

De tres libras de azúcar, quinçe reales

De olor, quatro reales

De amolar los cuchillos, real y medio

De seis quartillos de bino blanco a nuebe quartos

De seis quartillos de vino tinto a ocho quartos

De aloja,[6] dos reales

De sal, un real para las garrafas

De una libra de belas de sebo que se gastaron aquella noche

De una libra de bujías y dos achas de quatro pabilos de çera blanca, que todo pesó onçe libras y media a nueve reales y medio, monta

De carbón seis reales, de la leña dos cargas siete reales

De las mugeres que ayudaron a llebar y traer todo el recado a la Piedad, seis reales

De las dos mugeres que hicieron los jigotes y rellenar los pollos y asistir en la Piedad toda la noche, veinte reales

Que todas las dichas partidas suman y montan veinte y seis mil seteçientos y quinçe mrs. Truxillo y agosto ocho de mil y seisçientos y sesenta y tres años.

                                                       Miguel Quílez

 

(Archivo Municipal de Trujillo. Legajo 115)


[1] Archivo Municipal de Trujillo. Leg. 75., fol. 130v.

[2] “Gigote, es la carne asada y picada menudo, y particularmente la de la pierna del carnero, por ser más a propósito a causa de la mucha pulpa que tiene” (Tesoro de la lengua castellana o española. Sebastián de Covarrubias. 1611).

[3] “Costrada, un género de torta Real, cubierta con una costra de açúcar, huevos y pasta”. (Cobarrubias, 1611)

[4] Manjar blanco: plato compuesto generalmente de pechugas de gallina mezcladas con harina de arroz, azúcar y leche. A veces aromatizado con almizcle o ámbar. (Covarrubias. 1611)

[5] Azumbre: medida de líquidos, aproximadamente 2,05 litros.

[6] “Aloxa, es una bevida muy ordinaria en el tiempo del Estio hecha de aguamiel y especias”. (Covarrubias. 1611)