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06:24h. Lunes, 19 de agosto de 2019

El ayuntamiento zanja con rotundidad la discordia en el Centro de Mayores de Huertas

Las desavenencias habían llegado a límites insospechados, incluso a meter silicona y palillos en las cerraduras para que el presidente, Antonio Suero, no pudiera abrir puertas ni cajones. El cisma lo ha provocado una propuesta para que los arrendatarios del bar puedan vivir en las instalaciones del centro.
Centro de Mayores de Huertas de Ánimas.
Centro de Mayores de Huertas de Ánimas.

El sábado día 26, habrá por la tarde una asamblea general legítima en el Centro de Mayores de Huertas que se presume agitada y en la que se dará a conocer la decisión solmónica del Gobierno municipal de cambiar de cerraduras y asumir la gestión del centro.

Se han rumoreado todo tipo de maldades que alimentan un cisma en este centro provocado por una propuesta para que los arrendatarios del bar puedan vivir en las instalaciones del centro. El actual presidente, con un criterio justo y razonable, se había negado a la pretensión de la pareja que regenta el bar del Centro de Mayores de Huertas de vivir en las propias instalaciones. Antonio Suero se opuso por entender que son instalaciones municipales y esa cláusula no figura en el contrato, por cuanto convendría revisarlo y sacarlo de nuevo a concurso.

Según cuentan fuentes próximas a la trifulca, un resurgido “sector crítico” favorable a que la pareja utilice para vivir las instalaciones del centro --”y convenientemente convencidos a base de comidas y vinos gratis”-- entabló batalla al actual presidente, aprovechando una cierta y justificada “dejadez de funciones” del mismo, por cuestiones de enfermedad. A partir de ahí, el sector crítico liderado, al parecer, por Fabián Vega, ha iniciado una guerra que ha llevado consigo situaciones caóticas como poner silicona y palillos en las cerraduras para impedir que el actual presidente pueda abrir puertas y cajones; a convocar reuniones y votaciones no legítimas, según los estatutos, para deslegitimar y apear a Antonio Suero de la presidencia del centro. Incluso se han producido movimientos “de gran calado político”, para promover el nombramiento de un nuevo presidente afín a otras corrientes políticas.

Así las cosas, las partes fueron convocadas por el alcalde de Trujillo para que aceptasen un acuerdo de tregua, convocar nuevas elecciones y dirimir de este modo el asunto en las urnas. Aparentemente fue aceptado, pero nuevos acontecimientos de disputa han llevado al alcalde a adoptar una solución faraónica: ha cambiado las cerraduras y ha comunicado a las partes que asume la gestión del centro, en tanto encuentran una solución al conflicto.Las desavenencias habían llegado a límites insospechados.