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19:50h. Domingo, 23 de Abril de 2017

ACUSAN A ACERO DE HABER CAMBIADO EL LADRILLO POR LA HOSTELERÍA

Casero cabrea a los hosteleros por su “plan de tráfico" en el casco histórico

Los industriales del sector turístico están muy enfadados con el alcalde de Trujillo y le acusan de estar ejecutando de manera improvisada un plan de tráfico para la Villa del que no ha informado a nadie y con el que, según vaticinan, van a salir perjudicados residentes y empresas turísticas.

Los hosteleros creen que se persigue al turista con las prohibiciones equívocas.
Los hosteleros creen que se persigue al turista con las prohibiciones equívocas.

La Asociación para el Desarrollo del Turismo en Trujillo, que aglutina a la mayoría de empresarios hosteleros de la ciudad, ha emitido un comunicado en el que critican la actitud del alcalde con respecto al tráfico en el casco histórico y su negativa a dar explicaciones al respecto.

Están tan cabreados que dicen que Casero “va a hacer buenas las 'fechorías' del anterior alcalde José Antonio Redondo” con el tema de los aparcamientos en la zona monumental. Afirman que el alcalde, en connivencia con la Jefatura de Policía, ha comenzado a ejecutar dicho plan prohibiendo el aparcamiento en la Cuesta de la Sangre y sembrando de pivotes toda la zona del colegio. Así, los hosteleros se preguntan cómo y dónde van a poder aparcar los residentes de la zona que comprenden la calles Margarita de Iturralde, San Miguel, Plazuela de Guadalupe, calle del Paso y vecinos de las traseras del palacio de San Carlos y san Martín.

Acusan al gobierno de Casero de estar eliminando progresivamente el aparcamiento en esta zona y “sin una alternativa”, aunque sospechan –tal y como aseguran en un comunicado- que están ayudando intencionadamente a rentabilizar el Parking de Ruiz de Mendoza del que, además, “no dan explicaciones sobre cuánto cuesta a los trujillanos las pérdidas de esta empresa y cuánto tendríamos que pagar los trujillanos si, finalmente, tal y como se rumorea, cierra por quiebra”.

Los empresarios exigen a Casero que dé explicaciones sobre sus planes y no improvise como ha hecho con la zona azul en la plaza mayor. “Tenemos derecho a vivir en el centro y ni los residentes pueden guardar sus coches en un llavero ni los turistas tienen alternativas para quedarse en la ciudad”. Creen que el alcalde no lo sufre en sus carnes porque “no tiene ni carnet ni coche”.

CAMBIAR EL LADRILLO POR LA HOSTELERÍA

De otro lado, también señalan al líder del Partido Socialista de estar “muy en silencio” con todo este asunto y acusan a su partido de haber iniciado el desbarajuste de “pivotes y prohibiciones por doquier”. Consideran que su silencio está perjudicando a muchos ciudadanos y residentes, y acusan a Acero de haber cambiado su talante y también “el ladrillo por la hostelería”. No les parece correcto que se haya inhibido en éste y otros temas de calado, como la liberación de concejales o la asignación económica mensual a los partidos políticos de la que su agrupación también sale muy beneficiada.