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02:34h. Domingo, 24 de Marzo de 2019

PEDIRÁN UN CRÉDITO HIPOTECARIO PARA PAGAR POR EL EDIFICIO 300.000 EUROS

El Ayuntamiento se endeuda para comprar la iglesia de la Preciosa Sangre

El pleno ha aprobado una operación de crédito por importe de 300.000 euros para adquirir la antigua iglesia, que es propiedad del obispado placentino. Casero ha defendido la oportunidad de adquirir patrimonio histórico para el disfrute de los trujillanos mientras Acero considera un dispendio comprar una iglesia en tiempos de crisis.

Iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo.
Iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo.

Que Trujillo no tiene patrimonio histórico de propiedad pública y que es una “ciudad privada” merced a quienes en los 60 vinieron a 'colonizarlo', es una verdad irrefutable que ha servido de argumento al gobierno de Casero para endeudar al Ayuntamiento de Trujillo con la compra al Obispado de Plasencia de la iglesia de la Preciosa Sangre por importe de 300.000 euros.

El momento y el motivo es, para el jefe de la oposición, inoportuno e injustificable cuando “sigue habiendo familias que lo pasan mal” y el ayuntamiento trujillano aparece en el ranking de los más endeudados de España con una débito superior a 1,3 millones de euros.

No así para el líder de IU, Joaquín Paredes, quien consideró “barata” la compra del edificio y estuvo a favor de su compra y de los argumentos esgrimidos por el alcalde.

Por su parte, el portavoz del gobierno municipal, Julio Bravo, defendió las bondades turísticas del proyecto y abundó en los motivos para aprovechar la subvención de 500.000 euros que aprobó el anterior gobierno regional para instalar en el edificio un centro de Interpretación de la Conquista y los “beneficios directos e indirectos” que una obra de este calado dejará en la ciudad.

Esto último fue rebatido por Acero, quien vaticinó no sólo que la obra será adjudicada a una empresa de fuera, y con ello se perderán los beneficios directos sino, además, que el presupuesto es bajo y que el Ayuntamiento tendrá que 'arrimar' más dinero.

TRUJILLO CIUDAD PRIVADA

Casero estuvo rotundo en el debate de la compra del edificio y llego a decir: “Porque no tengo más dinero ni quiero endeudar más a esta ciudad, si no compraría todo el patrimonio histórico artístico que pudiera para el disfrute de los trujillanos y de las generaciones venideras”.

Ciertamente es una afirmación valiente y justificada. Lo que no lo es tanto es que su gobierno haya concedido el título de 'Hija Predilecta' a quién hace 50 años intervino activamente en esa “privatización” de la ciudad.

No obstante, las razones  que maneja Casero se sostienen 'per se' y además parece que al Obispado le 'place' el hecho de que haya sido el Consistorio el comprador del inmueble religioso, a quien ha hecho un guiño en su precio a pesar, al parecer, de haber postores que ofrecían más dinero por el edificio.

Es un “a Dios rogando y con el mazo dando”, pues hace poco que el mismo gobierno trujillano, agraciado por la prelatura placentina, cedió terreno público a la misma para la construcción de un centro cultural para la Junta de Hermandades y Cofradías Penitenciales de Trujillo.

Lo que no convencen del todo son los argumentos turísticos dados por Bravo, el portavoz del gobierno popular, en un intento por justificar el futuro valor turístico del proyecto.

Parece evidente que la oposición ha pasado por alto evaluar y transpolar los resultados de un proyecto similar, el llevado cabo en la Torre del Alfiler, que tras una inversión similar por parte del gobierno regional, se dedicó a centro de Interpretación de la Historia de Trujillo con unos resultados más que cuestionables y el coste que su mantenimiento y uso tiene para la ciudad.

Sigue siendo evidente la carencia de ideas para ejecutar un plan político de promoción turística de la ciudad, que se ha visto empeorado con la renuncia de Casero a nombrar dentro de su gobierno un responsable político del área, capaz de dinamizar este el sector al que todos, curiosamente, el achacan el valor de ser el principal motor económico de la ciudad.