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02:31h. Lunes, 24 de Abril de 2017

ES UNA DE LAS CUATRO FUENTES DE HUERTAS DE ÁNIMAS

Objetivo: salvar el Lavadero del Espino

Un vecino de Huertas, Marcos Suero 'Pandereta', se ha propuesto limpiar y adecentar las cuatro fuentes que hay en el pueblo y ha conseguido recuperar la primera; el Lavadero del Espino. En ella ha invertido horas de su propio trabajo gratuito, tesón y entusiasmo. Todo un ejemplo de ciudadanía en los tiempos que corren.

Estado actual del Lavadero del Espino.
Estado actual del Lavadero del Espino.

La dejadez del gobierno municipal y su, cada vez más larga, lista de promesas incumplidas está propiciando que algunos ciudadanos de a pie estén tomando la iniciativa de recuperar y conservar el patrimonio de la ciudad y asuman esta responsabilidad a su propia costa.

Así, hace algunos meses, un vecino de Trujillo (Diego Gallardo) se puso a limpiar la Alberca, en la parte antigua, de manera desinteresada y con sus propios medios.

Recientemente, cuatro jóvenes monaguillos trujillanos llevan dedicados a limpiar la Iglesia de los Hermanos desde hace más de un año con sus propios medios y dinero.

Y ahora, otro conocido vecino de Huertas, Marcos Suero, más conocido como 'Pandereta', se ha propuesto recuperar el 'Lavadero del Espino', un espacio público situado en las inmediaciones de la carretera de los Perales, a donde antiguamente iban las mujeres de Huertas a lavar.

La idea se fraguó en abril, cuando 'Pandereta' ideó una ruta de senderismo por las fuentes del pueblo a la que piensan invitar a grupos de andariegos de fuera. Pero antes era necesario adecentar y tener presentable estos parajes, de ahí que decidiera comenzar a adecentar, poco a poco, las cuatro fuentes que posee Huertas y que son parte de su historia.

También ha tenido que soportar "multitud de comentarios estúpidos".

Las fotos del antes y el después impresionan. El lugar era una selva de zarzales que apenas si dejaban ver a un pequeño lago circular de unos tres metros de diámetro, en cuyos brocales de cantería restregaban la ropa para lavarla las mujeres hace un siglo atrás.

Y su autor, que no ha querido ser entrevistado por este periódico por creer que no tiene ningún mérito y querer pasar desapercibido, dice en su blog que lo ha hecho “por decencia sobre todo y por amor al lugar, entre otras cosas”. Desde luego, admite que también ha tenido que soportar "multitud de comentarios estúpidos", e incluso han pretendido robarle la herramienta que allí utiliza.

DE ABRIL A OCTUBRE

En sus páginas puede le leerse que en abril se propuso limpiar el lavadero, en el que, por cierto, aún mana agua limpia aunque con un caudal escaso, y tenerlo terminado para las fiestas del Rosario 2016. Y casi lo ha cumplido.

'Pandereta' es un albañil autónomo que cuando acaba sus tareas, y le quedan ganas, se coge unos guantes y unas tijeras de podar y se va dando un paseo hasta el lavadero y echa allí unas cuantas horas limpiando y desbrozando. El presupuesto invertido, por el momento, es de 8 euros de las tijeras y los guantes, y muchas horas de trabajo gratis.

En su blog puede comprobarse cómo han ido evolucionando los trabajos de adecentamiento de este refrescante y hermoso paraje, cargado de historia, pero no de la que se escribe en los libros, sino de la que escriben personas anónimas de la calle y narra proezas de andar por casa, recuerdos y nostalgias.

A buen ritmo, ha ido limpiando la masa frondosa de zarzales que tapaban parte del brocal, lo que ha permitido descubrir algunos detalles importantes de la última obra que se hizo, y en la que se subió la altura de la fuente colocando piedras encima de las originales, donde los mujeres lavaban arrodilladas su ropa.

Ante esto, 'Pandereta' ha optado por dejar el brocal original, “que conserva de manera estupenda, sus piedras originales y, una vez descubierto y limpio todo el circulo, veremos la manera de actuar”, escribe en su blog.

En su opinión, este y otros parajes dicen muchas cosas de sus antepasados y con su conservación, no sólo se recupera patrimonio del pueblo sino también historia, costumbres y datos etnográficos. “Por estas cosas debemos de tener limpias y presentables nuestras fuentes y otros lugares emblemáticos”, apunta.

BIEN ASESORADOS

'Pandereta' narra en su perfil de Facebook, con el humor lacónico que le caracteriza, que en las tareas se ha clavado “más espinas que las que tiene la corona del Señor”, pero finalmente ha conseguido limpiar todos los zarzales de alrededor y está muy ilusionado.

Una vez descubierto el desagüe, pudo comprobar que faltaban dos piedras del brocal, que se han vuelto a colocar en el lugar que originalmente tenían hace algunas décadas.

El siguiente paso será limpiar la fuente por dentro, que tiene una profundidad de un metro y está plagado de malas hierbas.

En el proceso de la obra, 'Pandereta' reconoce que está siendo asesorado por expertos restauradores que en cada momento indican el mejor modo de hacer las cosas. Así, ahora se dispone a reparar el perímetro y devolverlo a su estado original, quitando el postizo que había encima y dejando al descubierto las piedras originales donde se lavaba antiguamente, y que hay que cepillar a mano hasta que permita ver los antiguos anclajes que cosían unas con otras y cuyos hierros han desaparecido.

Igualmente, habrá que retomar las juntas y se hará exclusivamente con cal hidráulica, asesorado por los mencionados expertos.

La compra de este material va a disparar el presupuesto inicial, por lo que admite cualquier tipo de ayudas y donativos.

Todo marcha estupendamente. Ahora, la misión es intentar recuperar fotos antiguas del lavadero para intentar tener una idea aproximada de cómo era el lugar.

A 'Pandereta' le encantaría encontrar a personas que de niños acudieran a lavar a este lugar con sus madres o abuelas a lavar, para saber cómo lo recuerda. Pero esta va a ser una misión casi imposible si tiene en cuenta que el lavadero entro en desuso hace más de medio siglo.