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09:30h. Martes, 16 de Octubre de 2018

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Curro Guadiana: "Las fundaciones que no son transparentes inducen a la desconfianza"

Curro Guadiana es colaborador habitual de La Opinión y lleva diez años dirigiendo una fundación de empresa privada. Y es su prolongada estancia el frente la misma, lo que le ha convertido en un experto en el mundo de las fundaciones, su legislación y modo de funcionamiento. 

Curro García de Guadiana.
Curro García de Guadiana.

Le hemos pedido su opinión sobre las líneas generales del funcionamiento de las fundaciones y su transparencia.

Se da la circunstancia de que el asunto de las fundaciones se ha convertido en un tema de gran actualidad en Trujillo, tras la polémica surgida a raíz de la publicación de un reportaje de este periódico sobre el estado ruinoso de la Iglesia de los Hermanos.

La responsabilidad del mantenimiento y preservación del edificio es de una Fundación que preside el obispado de Plasencia, quien no solo se ha llevado sin inventariar el valioso del legado de su fundadora, doña Margarita de Iturralde (cuberterías de plata, relojes, mobiliario, etcétera) sino que tras 5 años de cierre del templo, es incapaz de dar una solución al irreversible deterioro del edificio.

Pero además, existen otras cinco fundaciones más en la ciudad que gestionan fondos privados unas, o legados y herencias dejadas a la beneficencia de la ciudad, otras. Algunas de estas también preside la prelatura placentina; en otras el ayuntamiento forma parte del patronato, y en otras, son particulares los que rigen su destino y la gestión de sus fondos.

Doña Margarita de Iturralde legó la gestión de sus posesiones a una sendas fundaciones: una que gestiona Las Alberguerías (hoy alquilada como hotel rural sin acabar) y otra el Colegio Santiago y Santa Margarita y la iglesia de la Consolación. Ambas las preside y gestiona casi íntegramente el obispado.

También está la Fundación Juan Fernández Paredes, la Fundación Guillén Cano Bote, la Fundación Benéfica Vicenta Pérez Aloe, la Fundación Obra Pía de los Pizarro y la Fundación Xavier de Salas.

Sobre alguna de ellas, hay un desconocimiento generalizado a cerca de sus fines, sus fondos benéficos, el estado de cuentas, los miembros de sus patronatos y un largo etcétera y que ahora se han convertido en un tema de actualidad en Trujillo.

El funcionamiento diario de una fundación debe ser complicado, no debe resultar fácil elegir entre un proyecto y otro.

El funcionamiento de una fundación, como el de cualquier empresa, puede ser tan complicado o tan sencillo como se quiera. Si hay alguna complicación viene dada por la emotividad de los casos que llegan a nuestras mesas, y pueden causar desolación aquellos que no pueden solucionarse, sobre todo en las fundaciones que nos dedicamos a la acción social y humanitaria.

Cada fundación debe tener muy claro sus objetivos y atenerse a ellos rigurosamente bajo el control de sus órganos de gobierno.

¿Habrá motivos más que suficientes para rechazar casos de extrema necesidad o muy emotivos?

Independiente de los motivos económicos, que son importantes, cada fundación debe tener muy claro sus objetivos y atenerse a ellos rigurosamente bajo el control de sus órganos de gobierno. Por poner un ejemplo, una fundación cuyo objetivo sea la promoción del arte, no lleva ni siquiera a estudio la problemática de los comedores sociales. No son su objetivo ni su misión.

Aclaremos si la aceptación de casos o proyectos es arbitraria o está en manos de los órganos de gobierno.

Fundamentalmente, ninguna de las dos cosas. Las fundaciones deben atenerse a su legislación oficial, por un lado, y por otro a sus propios estatutos aprobados por los patronatos. Si bien la Ley de Fundaciones es inamovible, los estatutos pueden ser modificados por el Patronato como máximo órgano de gobierno y si obtiene en votación de la mayoría suficiente.

Eso quiere decir, si no entiendo mal, que las fundaciones tienen que regirse por una Ley emanada del Parlamento, y por su propia normativa.

En efecto, aunque debo decir que en mi opinión la Ley de Fundaciones y sus reglamentos de aplicación podrían ser mucho mejores. La normativa propia depende en gran parte de la fundación concreta y existen tantas normativas como fundaciones.

Siendo así, ¿tienen las fundaciones unas obligaciones que cumplir obligadas por la Ley?

Así es, y no son pocas. Aunque podamos resumirlas en la presentación del proyecto anual y de las cuentas también anuales. El Protectorado correspondiente vela celosamente porque esto se cumpla y que además se cumpla bien.

Además de estas obligaciones, ¿es de prever que las fundaciones, internamente, se impongan otras?

Debiera ser así, sobre todo si esas fundaciones reciben donaciones y subvenciones oficiales o administran legados de terceras personar que en vida o en muerte han querido dejar su patrimonio para unos fines concretos.

Llegados a este punto, ¿cuál sería tu opinión las normativas que deben imponerse las fundaciones?

Toda fundación debe dotarse de un Código de Buen Gobierno y Transparencia. Como poco, este Código debe obligar a los Patronos y a la fundación en general, a que cualquiera puede conocer a los Patronos, a los directores y gerentes, a hacer públicas sus cuentas, a regular con toda ética la relación de Patronos y proveedores. Pero para mí es muy importante hacer públicas las cuentas, céntimo a céntimo. Es algo que deben hacer todas las fundaciones, e insisto, sobre todo aquellas que reciben donaciones, subvenciones o administran legados.

Las fundaciones debemos crear confianza en la sociedad, dar a conocer que no somos entidades que tenemos algo que ocultar.

Pero para aclarar, ¿todo esto que dices es voluntario?

Totalmente voluntario. Pero las fundaciones, cualquiera que sea nuestra actividad, debemos crear confianza en la sociedad, dar a conocer que no somos entidades que tenemos algo que ocultar, que tenemos que hacerlo muy bien. El hecho de que haya fundaciones que no lo hagan, no debe empañar al resto de las fundaciones, sino que deben empañarse ellas mismas, y lamentablemente podemos poner ejemplos de las malas y oscuras administraciones, como el Palau de Barcelona que está 'sub judice'.

No es fácil hacer llegar tantos datos al público.

Al contrario, yo creo que es muy fácil. Las nuevas tecnologías nos brindan esa oportunidad. La gran oportunidad de colgar en nuestras webs todos esos datos económicos y todas las actividades. No cuesta tanto. Y además, esas webs se deben ir enriqueciendo día a día dando a conocer, incluso, un resumen de las actas de las reuniones del Patronato.

Vamos a la indiscreción, y veamos si lo practicas.

Evidente, en caso contrario no lo predicaría. Aunque todavía en elaboración, en nuestra web se pueden ver nuestras cuentas, los nombres y apellidos de todos los Patronos y la función que desempeña cada uno, las personas a las que puede dirigirse en cada caso. Incluso hemos prescindido de las fotografías de los componentes de los órganos de gobierno y hemos puesto vídeos de todos con una breve presentación de cada uno.

Y otra indiscreción es preguntar si las fundaciones que no practican esa transparencia te inducen a la desconfianza.

Si no a la desconfianza, que no soy quien, me inducen a pensar que no dicen todo lo que deben decir. La información veraz de una fundación no debe tener límite, debe ser la radiografía de la misma fundación y de las personas que la dirigen y administran sus dineros.