Buscar
19:06h. Miércoles, 22 de Noviembre de 2017

EL ACTOR, DIRECTOR Y GUIONISTA CACEREÑO PREPARA SU NUEVA OBRA 'PERDIENDO EL NORTE'

Álex Bravo: "No soy ningún teatrero quejica"

Alex Bravo continúa pisando fuerte en el panorama de la escena cacereña y ha pasado de ser “l'enfant terrible” a tener un hueco digno en el mundo de las candilejas. Actor, director y guionista, con tan sólo 24 años, su trayectoria personal y profesional ligada al escenario ha sido corta pero intensa. Tanto, que le es imposible, “y de corazón lo digo”, vaciar la mochila de experiencias buenas, malas y regulares que carga a sus espaldas.

Alex Bravo, actor, director y guionista compagina también como presentador de la televisión cacereña.
Alex Bravo, actor, director y guionista compagina también como presentador de la televisión cacereña.

Hace pocos años, creó su propio grupo de teatro 'El retablo' con el que presenta todas sus obras actuando y dirigiendo, y asegura que ha llegado hasta aquí “manchado, con heridas, oliendo fatal y diciendo ¡menudo viajecito!”.

Pero también aleccionado y más sabio: “cuantos más palos me llevo, más quiero seguir. Y no quiero ser el típico teatrero quejica que anda llorando por los periódicos. ¡Vivo genial, joder! Tengo mi familia, mis amigos, mi reina, mi moto… y no pido más".

Ahora anda rematando los últimos detalles para presentar su nueva obra 'Perdiendo el Norte', una comedia que narra peripecias de la vida misma.

- ¿Qué has aprendido y qué te falta por aprender?

- Lo mejor que me llevo es saber jugar a esto, al 'Juego de Tronos' de la vida. Saber realmente cómo funcionan las cosas. Y por aprender… me queda todo.

- Empezaste como monologuista, pero después te acercaste a la comedia y al drama. ¿Has definido ya tu rol como actor, director y/o creador? ¿Dónde te encuentras más cómodo?

- Ay, monólogos... (suspira) ¡Contigo empezó todo! Ser humorista mola mucho, pero, sin duda, donde me quedaría para siempre, es en mi grupo de teatro 'El Retablo' como director, guionista, actor… Ahí lo he hecho todo, Solo me falta encender las luces del teatro.

¿Cuál es mi rol? Dame un par de añitos más, a ver si lo encuentro.

Aún no he despegado. Ni siquiera he salido de la puerta de embarque.

- ¿Autodidacta listo o tenaz aprendiz de todo? ¿Ya has despegado o te falta algo?

- Autodidacta suena genial, tenaz soy hasta que ello me parece interesante. Desde la primera entrevista en este periódico he madurado algo; ¿se nota, eh? (risas). ¿Despegar? Aún no he despegado. Ni siquiera he salido de la puerta de embarque.

- ¿Qué te satisface más de cuanto has hecho hasta ahora?

- Encontrar mi sitio, ser alguien. Enano, diminuto, tanto que ni siquiera me veo, pero alguien.

- ¿Te consideras oportunista o más bien? ¿Quienes han creído en ti en todo este tiempo?

- Soy un oportunista de los pies a la cabeza. La vida está ahí, y hay que cogerla. Y en mi han creído pues, lo típico: familia, amigos, etcétera. Y los que no creen en mi son los que viven mas pendientes de que te vaya mal, a cambio de ir bien ellos mismos.

- ¿Qué planeas para el futuro?

- Vivir, viajar, follar. Así enumerado y con eco para que cale más hondo. Para el futuro más inmediato, estrenar 'Perdiendo el Norte', una comedia de la ostia.

- ¿Qué necesitas?

Para lo primero, imagino que sabes qué necesito. Y para estrenar la obra, un grupo fuerte, solido… 'Dádme un punto de apoyo, y moveré el mundo', dijo un tipo listo.

- ¿Cáceres te queda grande o pequeño? ¿Y Extremadura? ¿Tal vez buscas tu sueño o tu oportunidad fuera, en Madrid, por ejemplo?

- Cuando empecé en esto, era muy crítico con mi tierra respecto al arte. Ahora, las cosas cambian, y mi forma de pensar es más del lema 'adáptate, y vencerás'. Este mundo para mí es la vida y si suena la flauta aquí estaré, pero es tremendamente difícil.

Ya lo decía una grande: “El teatro es una gran mierda pintada de purpurina”.

- ¿Cómo está el panorama teatral doméstico? ¿Te trata bien? ¿Hay celos, competencia, compañerismo...?

- Mal, fatal. Me trata lo justo y lo necesario y para ser amateur, está lleno de envidias, competencias absurdas y leches en la frente. Pero al contrario de la mayoría del mundo del teatro, yo no llevo por bandera eso de que 'el teatro por dentro es una mierda'. ¿Habéis trabajado en otra cosa? El mundo es así, la única diferencia es que el arte por fuera parece impresionante, fascinante, sorprendente… Y ciertamente, lo es, pero tiene sus problemas, su cara B, como todo. Ya lo decía una grande: “El teatro es una gran mierda pintada de purpurina

- ¿Qué pensarás mañana de este 'viajecito'?

- Con 40 años, les diré a mis hijos: ¡mira cómo molaba tu padre! (risas). Pues no lo sé, la verdad. Yo espero que haya servido para ser una persona mejor, que creo que sí y más sabio, disfrutando de la vida pero conociendo sus verdades. Eso es justamente.

- ¿Perdiendo el norte? ¿Ya lo perdiste? ¿Una biografia o una comedia para divertir a todos?

- 'No se puede perder aquello que nunca se tuvo', decía un gran amigo (risas). Una comedia para disfrutar en los teatros, entretenida y para todos los públicos.

- Y, además, eres presentador de televisión local en tu ciudad, ¿Qué tal lo llevas?

- Podría decir más de lo mismo: cuánto se aprende y las experiencias que ganas. Si tuviera que resumirlo en una palabra: es divertido, muy divertido.

- Teatro, televisión, música, baile, clases de teatro, monólogos, cortos… ¿No es demasiado?

- El que mucho abarca, ya se sabe. Yo me pregunto con frecuencia si no estaré intentando abarcar más de la cuenta. Inmediatamente, me respondo que no estoy haciendo ni la mitad de lo que podría hacer. Y la verdad es que me queda mucho por hacer.

- ¿Tienes entonces un grupo sólido este año?

- No, no es que sea sólido. Simplemente, tengo a los mejores.