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16:28h. Jueves, 17 de octubre de 2019

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Una guía recoge el "itinerario nupcial" de Carlos V por Extremadura

Carlos V atravesó Extremadura, en el año 1526, de norte a sur y tardó diez días, cuando iba camino de Sevilla para casarse con Isabel de Portugal. Según el autor de este material turístico, Marcelino Moreno Morales, se trata de una “guía para el viajero del siglo XXI”.

Carlos V e Isabel de Portugal
Carlos V e Isabel de Portugal

A lo largo de su vida, el Emperador Carlos V de Alemania (Carlos I de España) visitó varias veces Extremadura. No solo eligió la región extremeña como lugar de retiro pasando sus últimos días en el Monasterio de Yuste, sino que para su viaje nupcial a Sevilla, donde tuvo lugar su boda con Isabel de Portugal, eligió un itinerario que cruza Extremadura de norte a sur y que realizó entre el 26 de febrero y el 7 de marzo de 1526.

En este recorrido que su autor, Marcelino Moreno, denomina la 'Ruta Nupcial de Carlos V por Extremadura', el Emperador invirtió 10 días en recorrerla y “es la misma que, siguiendo sus pasos, puede realizar el viajero del siglo XXI, aunque con una diferencia de casi 500 años”.

En esta guía se describen los principales recursos turísticos que el visitante puede encontrar en todas y cada una de las poblaciones que visitó Carlos V, incluyendo además, de forma resumida, los de las proximidades.

Los sitios que visitó el Emperador Carlos V en su viaje nupcial por Extremadura, fueron Valparaíso, Almaraz, Casas de Miravete, Jaraicejo, Trujillo, Salvatierra de Santiago, Mirandilla, Mérida, Almendralejo, Los Santos de Maimona, Fuente de Cantos y Monesterio.

Como ya se ha indicado, esta guía también informa de lo que el viajero del siglo XXI puede ver en las proximidades de estas poblaciones: Navalmoral de la Mata, Belvís de Monroy, Parque Ornitológico de Arrocampo (Saucedilla), Romangordo, Botija. Encina La Terrona (Zarza de Montánchez),Montánchez,, Basílica hispano-visigoda de Santa Lucía del Trampal (Alcuéscar), Villafranca de los Barros, Zafra.

El viajero del siglo XXI podrá vivir, sentir y deleitar sus sentidos y sensibilidad con diversas experiencias que únicamente aquí podrá encontrar”, asegur Moreno Morales, al tiempo que apunbta que la desaparición de una villa donde pernoctó el Emperador “está envuelta en el misterio, leyendas, sucesos paranormales y ruinas evocadoras”.

La ruta se adentra también en espacios naturales protegidos como un Parque Nacional, una Reserva Mundial de la Biosfera, un parque natural o varios lugares declarados de Interés Científico, donde la naturaleza se desborda y envuelve al viajero.

El patrimonio histórico-artístico abarca distintos períodos históricos y variadas formas artísticas. “El viajero del siglo XXI puede trasladarse en el tiempo y el espacio conociendo, contemplando y sintiendo los monumentos, de lo cuales más de medio centenar han sido declarados Bienes de Interés Cultural; viviendo un Conjunto Histórico Artístico o un Conjunto Arqueológico catalogado como Patrimonio Mundial por la Unesco”, comenta.

Una veintena los museos, centros de interpretación y espacios expositivos, ayudan al viajero a comprender y profundizar en el conocimiento estos territorios, sus gentes y su historia, haciendo que se sienta como parte de ellos.

Inolvidable es la experiencia de vivir las fiestas y tradiciones, ya sean religiosas o profanas, los sentidos se agudizan y la sensibilidad brota a flor de piel, cuando se participa en ritos ancestrales relacionados con la fertilidad, la Semana Santa o romerías tradicionales. Éstas, a su vez, tienen también su parte lúdica y festiva, donde reina la alegría.

Y, por supuesto, la gastronomía tradicional de las distintas zonas por donde discurre la ruta, platos y recetas diversas y singulares a la vez.

Finalmente, apunta el autor que el viajero no puede dejar pasar la oportunidad de conocer el nombre originario de los lugares que va visitando y que "han dejado huella en distintos ámbitos como el descubrimiento y conquista del nuevo mundo, la literatura o la pintura, entre otros".

A modo de anécdota, apunta Moreno Morales que finalmente, Carlos e Isabel se vieron por primera vez el día 10 de marzo de 1526 “y fue tal el flechazo, que se desposaron ese mismo, pesar de ser Sábado Santo”.

Pude solicitar un ejemplar de esta guía, sin cste alguno, en la dirección marcelinomorenomorales@yahoo.es indicando en el mensaje su nombre, apellidos y lugar de residencia.